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Y te preguntarás cómo me encontraste de nuevo… o tal vez pienses que soy otra persona?. Hace aproximadamente un año te acercaste a mi y yo me esfumé de tu vida como un relámpago. No quise herirte. No quiero hacerlo ahora.

Tu forma de ser no es la que espero en un hombre. Eres un hombre de suelos cálidos. Un caminante de pasos grandes. Las heridas que han curado por segunda intención en la profundidad de tu ser y la sombra de los tatuajes bajo tu manga son algo que me separa de ti. Yo no soy la heroína que viene a salvarte del encierro. Puedo brindarte mi mano pero nada más. Puedes saber mi nombre pero no dibujarte en él.

Sí. A diferencia de la vez pasada, esta vez sabes mi nombre. Y no el nick que siempre invento para abstraerme de las situaciones concretas. Yo te dije mi nombre real.

No eres el tipo de chico que quisiera para mi si lo estuviera buscando. Darío es todo lo que espero y quiero que lo sepas. No eres ese chico que, a pesar de su escultural figura, me robe un brillo de los ojos. Antes que tú hay otro, un hombre azul que podría arrebatarme un suspiro si lo quisiera, que me deleita la vista y, te confieso, lo dejaría acercarse si Darío no estuviera. Pero Darío lo ocupa todo en mi vida. El hombre azul tampoco tiene cabida en mi espacio.

No preciso verte todos los días; sin embargo, me gusta verte sonreir. Sobre todo verte sonreir conmigo. Esa postura de macho que intentas pintar ante los demás se desbarata por completo cuando sonríes. Y eso me divierte. Eso me hace diferente.

Pero hoy sucedió algo. Justo cuando pensé que, a pesar de tu sonrisa, te comportarías como siempre, como un hombre de hierro, no lo hiciste. Justo en ese momento me mostraste que puedes soñar, que puedes volar sin retorno, que sabes desbordar ternura a través de tus pupilas doradas.

Y me sentí vulnerable.

Porque ante eso yo no puedo hacer nada.

Por eso corrí y me perdí entre las calles. Crucé las onduladas pistas, las densas avenidas y me escondí. Me mimeticé con los árboles, las bancas y los pájaros. Cerré los ojos para que no me hallaras.

Pero no va a ser como la otra vez. Ahora voy a volver.

Ahora creo que soy más fuerte.

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