Hablando y hablando con un blog-amigo de aventuras el día de ayer, prometí postear esta foto tomada el año pasado en el Museo de Asclepio (o Esculapio) al Sur de Grecia. Asclepio es mi “tatara” 🙂 , y el “tatara” de muchos de nosotros adoctrinados en el arte misterioso de la salud y todo lo que eso implica.

Primero una foto del tatara en sus años mozos para los que no lo conocen o no se acuerdan (no la he sacado de mi libro de historia, por siaca, en serio la tomé yo)

En la casa de mi tatara había muchas cosas interesantes, pero hubo algunas que me llamaron más la atención que otras. Los que pasan o pasaron por estas casas de artes ocultas me darán la razón. Como le decía a este amigo por allí, cuando vi lo que les voy a enseñar a continuación me pareció que había hecho un viaje en el tiempo y que había aparecido en una de mis clases de cirugía experimental porque los instrumentos que usábamos eran muy parecidos a estos.

😀 No me malinterpreten, lo que quiero decir es que a pesar de haber pasado tantas Edades de la historia de la humanidad ante nuestros ojos, los conocimientos de esa época aún siguen vigentes en nuestro quehacer cotidiano de muchas e inexplicables maneras. Este uno de los millones de lazos que nos atan al pasado de nuestros ancestros…

Qué interesante, no?

 


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