Es increíble la manía que tenemos algunos de meternos en 40 cosas al mismo tiempo, de olvidarnos de ciertas partes de nosotros para acordarnos de encargos de terceros… eso suele pasarme a menudo y creo que es una de las explicaciones de este tipo de ausencias… como morir por ratos sin quererlo ni desearlo, porque como a todos los que como yo encuentran en escribir el equilibrio necesario para poder seguir adelante, esto es como respirar. Pero el día a día, las “cosas importantes” de otros, los “deberes y obligaciones”… me roban un poco de mi tiempo, de mi espacio, de mi vida..

No pierdo las esperanzas de que esto cambie… la prueba de esto es que estoy aquí cuando tengo tres lecturas que hacer para mañana y ya es casi medianoche y me iré a trabajar a las 7:30 am, como siempre. Pero volver era necesario. Como una buena medicina o un buen tazón de café para empezar la mañana del mañana y seguirla hasta que la ultima estrella se torne invisible bajo los rayos del sol del prometedor pasado mañana. Como siempre.

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