Category: Darío


Caracola de mar

“Siento que tus palabras me sentencian, que me juzgan y que me apartan de ti,
pero antes de irme, tengo que saber si eso es lo que quieres decirme.
Antes de erigirme en mi defensa, antes de hablar herida o asustada,
antes de levantar esa pared de palabras, quiero saber si verdaderamente he oído.
Las palabras son ventanas o paredes, nos condenan o nos liberan.”

Ruth Bebermeyer

Anuncios

En nuestra orilla


Y de repente la luz va besando las cortinas, empapándolas de su blancura, traspasándolas …. para finalmente envolvernos en el nuevo día que acaba de llegar. Los despertadores madrugadores no sirven para predecir la llegada de la luz, pero sí para sacarnos del sueño individual, darnos cuenta que estamos juntos y entonces abrazarnos y sentirnos uno entre sueños cuando aún la noche nos acoge.

Nunca pensé que sería tan lindo decir “no quiero ir a trabajar” en las mañanas, hasta que descubrí que eso significa “prefiero quedarme contigo”.

A veces me parece increíble verte dormido a mi lado, no porque crea que no lo merezcamos. Yo creo que nos lo merecemos todo. Es porque son esos “a veces” que busca mi mente todos los días para maravillarse por lo bueno que me sucede en cada segundo, por la felicidad multicolor que se enmaraña en mi cabello y que olvido de reconocer cuando cruzo calles negras.

Tú eres parte de eso y de todo. Tu eres el punto de partida del círculo infinito de mis porqués y paraqués. Gracias por todo esto y por lo demás que está por venir.

Y te agradezco también por sostener mi barca a la orilla de ese nuestro mar infinito para que pueda subir y así partir juntos nuevamente a otra de esas insondables aventuras que solemos vivir tú y yo todos los días de nuestra vida.

Aniron

 

First Dance

 

La luz de una estrella emerge desde las tinieblas…

Su canción enamora mi alma
Un deseo…

 

Sólo desde la oscuridad se comprende a la noche.

(For Aragorn & Arwen – Enya)

Bordes

¿Qué sería de mis dedos si no pudiesen tocarte? ¿Se borrarían tus contornos? ¿Qué pasaría si no pudiera besarte, abrazarte completamente hasta el horizonte? ¿Te borrarías de mi momento? Pasarías a ser una nota solitaria de esas que se escuchan en un bar vacío muchas horas después de su “happy hour”. Tal vez éste mi corazón perdería su forma y se me deslizaría del pecho como una gota de lluvia que corre hacia el río para ahogarse en el mar…

No sé que pasaría, mi querido Darío, en este mundo ordinario. Cuando los veintiochos se nos acaben de tanto usarlos, cuando nuestros cuerpos ya no puedan pasar las hojas del calendario y contar los días para el número perfecto. Supongo que no será tan raro ver la frontera cuando estemos parados sobre ella, ya no será tan afilada, tan helada, tan color vino.

Cruzaremos la delgada línea divisoria del tiempo…y si me tomas de la mano, y si yo tomo la tuya, ya no será tan terrible, ya no habrá tanto miedo, tanto frío, porque tocaré tus bordes…. y tú los míos.

la-mano-y-la-rosa.jpg

Las historias se crean bajo cielos rasos, sueños compartidos y mañanas deseados.

🙂